Una joven gigante meditando que gira 360 grados al compás del movimiento de la Tierra, entre el estrépito de los petardos y del mundo. Esa era la idea del artista urbano Escif para su diseño de la principal falla de Valencia, la municipal de la plaza del Ayuntamiento, titulada Açò també passarà (Esto también pasará). Su enorme figura, partida en dos, estaba montándose este martes cuando la Generalitat decidió suspender las Fallas para evitar el riesgo de contagios de coronavirus en las aglomeraciones de miles de personas. Por un lado, sus manos están en posición de loto para meditar; por otro, queda el tronco y el rostro plácido de la mujer. Hoy, se le ha colocado una mascarilla en su cara mientras arrecian los mensajes en las redes sociales para que se acabe de montar el monumento y se mantenga en la plaza hasta que se pueda quemar junto a las demás fallas una vez se reanuden las fiestas. También se lee en el ciberespacio el título de la obra como un augurio y un mensaje muy oportuno.

Escif, el único grafitero español que apareció en la película dirigida por Banksy (Exit Through the Gift Shop), no es ajeno a esa petición, pues él mismo ha remitido una comunicado en el que lo solicita. El creador cuenta con una legión de seguidores no solo en Valencia y sus palabras se han rebotado durante todo el día. Además de su argumentación filosófica de la necesidad de mantener la calma y ser paciente ante la crisis mundial del coronavirus, Escif esgrime razones prácticas para mantener la falla, como que su coste de desmontaje y almacenamiento y vuelta a montar es superior al de dejarla en la plaza, que será peatonal la próxima semana, hasta quemarla en cuanto se pueda.

“La crisis del coronavirus es una crisis mundial muy difícil de combatir. No existe vacuna contra la enfermedad y las infraestructuras sanitarias se quedan pequeñas ante la velocidad de propagación. Se está demostrando que las únicas armas que tenemos para combatir esta crisis son la paciencia, la calma y la esperanza. Tenemos que conseguir desacelerar el movimiento de la sociedad el tiempo suficiente como para que la gente ya infectada pase la enfermedad y no la siga propagando”, apunta el comunicado de Brillo y Sabor, el estudio del creador, que ha concebido la obra junto a los artistas falleros Manolo Martín y José Ramón Espuig.

“Una de las funciones primarias de la cultura es la de reforzar el imaginario simbólico de cada sociedad. El arte tiene esa capacidad mágica de trabajar con el subconsciente colectivo de toda una sociedad. La batalla contra el coronavirus es una batalla de comunicación y concienciación. El buen uso de los medios y de los símbolos será aquí crucial para conseguir restablecer la calma”, añade.

“La falla será un símbolo de paciencia, calma y esperanza tan necesario en estos días. Permitamos que el mundo entero se apoye en Valencia para superar esta crisis. Regalemos al mundo el antídoto para superar esta crisis”, señala el comunicado que corre como la pólvora en las redes sociales.

El alcalde de Valencia, Joan Ribó, de Compromís, se ha reunido con los representantes de las Fallas para concretar el repliegue de los monumentos y tomar medidas para paliar los efectos económicos y sociales.