Rodolfo Martín Villa en una imagen de 2012.
Rodolfo Martín Villa en una imagen de 2012.EL PAÍS

Rodolfo Martín Villa, ministro de Relaciones Sindicales y de Gobernación (Interior) de los primeros Gobiernos de Juan Carlos I, ha reiterado este martes que prestará declaración voluntariamente ante la jueza argentina María Servini el 26 de mayo en la Embajada de Argentina en Madrid, después de que la magistrada haya pospuesto de nuevo la citación, cuya última fecha era el 20 de marzo. Martín Villa declarará en relación con 12 muertes por disparos policiales y de ultraderechistas que la jueza y los promotores de la llamada “querella argentina” califican de delitos de genocidio y crímenes contra la Humanidad. Entre los hechos que se investigan figura la muerte de cinco obreros en los sucesos de Vitoria del 3 de marzo de 1976.

Este lunes, la Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina contra los Crímenes del Franquismo (Ceaqua) informó a través de un comunicado de que Servini se trasladará a España el 23 de mayo y tomará declaración el día 26 a Martín Villa. Ceaqua señalaba también que la jueza extenderá su viaje hasta el 4 de junio, y no solo tomará declaración al exministro sino también a querellantes y víctimas de aquellos hechos.

Se trata de la tercera vez en un año que la jueza pospone la fecha de declaración de Martín Villa. Estaba previsto que el 20 de marzo acudiese a la Embajada argentina en Madrid para prestar declaración ante Servini, cita que ha quedado aplazada ahora. Previamente, la magistrada lo había citado para principios de diciembre en la sede del Juzgado Criminal y Correccional Nº1 de Buenos Aires y el exministro ya había sacado los billetes para acudir a esa cita.

En un auto del pasado día 5 la jueza posterga la declaración al 26 de mayo y señala como motivos “el avance del coranovirus en el país ibérico y a nivel nacional” y “la cercanía” entre la respuesta del Gobierno español, donde le comunicaba que no hay reparo ninguno a su viaje a España para interrogar al exministro, y la fecha que estaba prevista para hacerlo, el 20 de marzo.

Desde que fue imputado en octubre de 2014, tras una querella del año 2010 de la Asociación para la Recuperación de la Memoria, Martín Villa no ha querido ampararse en la prescripción de los delitos ni en la Ley de Amnistía de 1977 porque sostiene que no ha cometido ningún delito. Según la tesis de la denuncia, Martín Villa participó en un plan existente para aterrorizar y exterminar a adversarios políticos partidarios del sistema democrático y los querellantes le atribuyen delitos de genocidio y crímenes de lesa humanidad.

El expolítico sostiene que no tuvo responsabilidad alguna en la actuación policial de Vitoria ni podría haberla tenido al carecer de competencia sobre la policía en su condición de ministro de Relaciones Sindicales. Además, en la querella le responsabilizan de otras seis muertes, estas sí ocurridas durante su etapa al frente de Gobernación. La primera de la que se le responsabiliza ocurrió en Santurce (Bizkaia) el 9 de julio de 1976, al día siguiente de su toma de posesión, y según los querellantes la causó disparos de un ultraderechista. La siguiente se produjo por disparo de un guardia civil en Hondarribia (Gipuzkoa) el día 8 de septiembre.

La tercera víctima fue un asistente a una manifestación proamnistía en Madrid el 23 de enero de 1977 que murió por disparos de un ultraderechista. El autor huyó, pero su cómplice fue detenido, juzgado, condenado y encarcelado. Las otras tres muertes se produjeron por acciones policiales durante la Semana Proamnistía de mayo de 1977 en Rentería (Guipúzcoa), Pamplona y Bilbao.