El PSOE espera que el acuerdo alcanzado por Pedro Sánchez e Inés Arrimadas para prolongar el estado de alarma apuntale su entendimiento con Cs para impulsar un pacto presupuestario transversal en Madrid. Las dos partes, sin embargo, se enfrentan al escollo de la oposición del PP, que tiene la llave imprescindible para lograr un acuerdo con el que afrontar las consecuencias de la crisis del coronavirus. Un choque más entre Isabel Díaz Ayuso e Ignacio Aguado en el Gobierno de coalición regional, donde acumulan un desencuentro tras otro: la gestión de las residencias, con casi 6.000 muertos; la conveniencia de las salidas de niños en el estado de alarma; mantener o bajar los impuestos; pedir que Madrid entre o no en la fase 1 de la desescalada… y ahora, negociar o no con el PSOE.

Igual que en una partida de ajedrez, cada movimiento cuenta. El primero correspondió a los socialistas Ángel Gabilondo y José Manuel Franco, que el 22 de abril ofrecieron a PP y Cs un acuerdo para afrontar la crisis social y económica que se abrirá cuando acabe la sanitaria. El segundo lo protagonizó Aguado en una entrevista con Hispano Digital: “Asumo el riesgo: quiero sentarme con Ayuso y Gabilondo para alcanzar un acuerdo para Madrid”, dijo, abriéndose a negociar con el mismo líder del PSOE al que había vetado a la hora de formar Gobierno. El tercero llegó con la negativa de Díaz Ayuso: “Yo no pacto con el desastre”. Y el cuarto, que mantiene viva la partida, lleva la firma de Arrimadas: tras asegurar que mantiene su apuesta por el Ejecutivo de PP y Cs en Madrid, frenando en seco cualquier especulación sobre un cambio gubernamental en favor del PSOE, avaló la negociación de un acuerdo presupuestario transversal y la apuntaló indirectamente en el Congreso.

Así, cuando Cs apoyó este miércoles la prolongación del estado de alarma, convirtiéndose en aliado de Sánchez, hubo dirigentes del PSOE que vieron cómo se abría un nuevo horizonte.

“El de un acuerdo impulsado de arriba abajo, de lo nacional a lo regional, en Madrid y otras comunidades”, describió una fuente socialista. “La cuestión es ver si el pacto de Sánchez y Arrimadas va más allá, si se puede hablar no solo en Madrid, sino en otras comunidades, o es solo para el estado de alarma”.

No fue el único paso que ha hecho pensar al PSOE que Aguado está dispuesto a correr riesgos en busca de un acuerdo que hoy parece imposible, por la oposición frontal de Díaz Ayuso. El martes, el vicepresidente de la Comunidad de Madrid se reunió con la federación de municipios de Madrid (FMM), ampliando el número de interlocutores para un posible pacto, como piden los socialistas, que quieren contar con Ayuntamientos, fuerzas políticas y actores sociales.

Aunque la cita fue concertada para hablar de la desescalada y la crisis del coronavirus, tampoco el PP la desligó de la propuesta de negociación que hay sobre la mesa: ningún alcalde popular acudió a la reunión, y se intentó convencer a Aguado de que la cancelara, según una fuente conocedora de la situación. De hecho, Díaz Ayuso, que derivó a la FMM a su consejero de Administración Local cuando recibió una solicitud de reunión, se entrevistará el lunes con los representantes del organismo. El PP contrapone que si sus tres representantes no se vieron con Aguado fue porque les avisaron con solo 24 horas de antelación.

¿Aporta esa cita en el camino para alcanzar el pacto presupuestario? “Yo interpreto que aporta en ese objetivo”, responde Guillermo Hita, alcalde de Arganda del Rey y presidente de la FMM, del PSOE. “El pacto presupuestario entre todas las fuerzas de Madrid es necesario, pero es también importante que aquí en Madrid podamos trabajar conjuntamente Gobierno regional y los gobiernos municipales”, añadió. “Es un pacto vertical”.

“Los españoles nos están pidiendo que nos entendamos. Yo lo voy a intentar”, aseguró este miércoles Aguado. “Hay otros líderes políticos que lo están intentando, que lo van a hacer: el propio alcalde de Madrid (José Luis Martínez-Almeida) ya ha apostado por crear grupos de trabajo con la oposición; como los presidentes de Andalucía (Juan Manuel Moreno Bonilla) o Castilla y León (Alfonso Fernández Mañueco)”, siguió, citando ejemplos de líderes del PP, el partido de Díaz Ayuso, y dejando claro que por ahora no le frena la negativa de la presidenta a negociar el pacto. “Yo no voy a tirar la toalla. No voy a dejar de intentarlo”, aseguró.

“En las últimas semanas el PSOE intenta dividir al Gobierno de la Comunidad de Madrid utilizando a Ciudadanos”, opinó Díaz Ayuso en una entrevista en RNE. “Cambiar las reglas a mitad de partido no ayuda ni beneficia a nadie”, siguió la presidenta del Gobierno.

En política, los gestos lo son todo. Díaz Ayuso pidió ayer la dimisión de José Manuel Franco, delegado del Gobierno en la Comunidad y secretario general de los socialistas en Madrid: no es precisamente una señal en favor del acuerdo. Aguado, no obstante, parece dispuesto a dar la batalla para intentar que se siente en una mesa de negociación con el resto de partidos. Esta es la pregunta que le hará hoy al Gobierno el portavoz parlamentario de Cs, el partido de Aguado, durante la sesión de control al Ejecutivo en la Asamblea: “Tras las declaraciones del vicepresidente de la Comunidad de Madrid que se muestra abierto a un pacto de presupuesto con el PSOE, se pregunta cómo valora llegar a un gran pacto de presupuesto por la reconstrucción”.

Dependiendo de la respuesta, y de quién elija el Ejecutivo para darla (Aguado, o, por ejemplo, el consejero de Hacienda), se empezará a desbloquear la situación, o seguirá empantanada. La partida de ajedrez se sigue jugando.

Fe de errores

En una primera version de este artículo, ya corregida, se identificaba a Guillermo Hita como alcalde de Aranjuez, cuando lo es de Arganda del Rey

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